LAS CONSECUENCIAS DE LA INACTIVIDAD SEXUAL
Pero... ¿por qué es tan importante el sexo en nuestras vidas?
Para saberlo, mejor evitar el terreno subjetivo, tan influenciada por la cultura que hemos heredado. Vayamos un paso más adelante y analicemos qué beneficios psicofísicos tienen las relaciones sexuales en nuestro organismo, y cuáles son los riesgos de la abstinencia o de la sobreactividad erótica:
Salvo a edades avanzadas, la inactividad sexual provoca trastornos hormonales por atrofia de determinados procesos glandulares. Por su parte, la excitación sexual y la posterior realización de esa necesidad (fisiológica, emocional y psíquica) conserva al organismo fuerte y sano.
En el plano físico, la ausencia de relaciones sexuales puede producir disnea (dificultad para respirar) y una fuerte astenia muscular (debilidad).
En el plano psicológico, las difunciones más frecuentes son cierto grado de paranoia, histeria, alteraciones emocionales y depresión. Estos procesos mentales producen efectos nocivos en el cuerpo físico, siendo una de las zonas más afectadas el aparato digestivo. Pero hay otras zonas menos aparentes a las que afectan, como el sistema nervioso y el reproductor.
Un problema psicológico puede producir impotencia disfunción eréctil- ó frigidez- anorgasmia femenina (por tensión contenida), o excesiva apetencia sexual (por miedo, angustia o inseguridad, siendo esta última la razón del 90 por ciento de los problemas de exceso sexual). Si se prolonga en el tiempo, comienza a ser entendido como un trastorno crónico. Actualmente, la solución es una terapia regresiva que permita a quien sufre la disfunción, saber qué la originó, y así comprender la causa de su falta o exceso de líbido.